Sabores que se heredan: la cocina como puente entre generaciones

Tabla de contenidos

En muchas casas, las recetas no están escritas. Se transmiten de palabra, de manos a manos, de ollas a cucharones. Una pizca de esto, un poco de lo otro, “hasta que tenga olor a domingo”. En la cocina, la memoria familiar se conserva como en ningún otro lugar. Y en cada plato, hay algo más que comida: hay historia.

La cocina como herencia cultural sigue viva, a pesar del ritmo moderno. Aunque hoy abundan las apps de recetas y los tutoriales en video, el origen de muchos de esos platos está en las cocinas de abuelas, madres, tíos y vecinos. Son recetas que se repiten cada fiesta, que llevan nombres propios, que cambian un poco según quién las haga… pero que siempre remiten a casa.

“Yo aprendí a hacer empanadas mirando a mi abuela. Nunca me enseñó con palabras. Solo me dejaba amasar, rellenar, cerrar. Y así me quedó la costumbre”, cuenta Teresa Villalba, vecina de Villa Lugano.

Esa transmisión no siempre es intencional. A veces se da de manera natural: el aroma que despierta recuerdos, la curiosidad del nieto por saber cómo se hace el pastel, el momento compartido frente a una hornalla. En tiempos donde todo se acelera, cocinar juntos es una forma de detenerse y compartir.

Pero también hay quienes están buscando rescatar esas recetas antes de que se pierdan. Libros caseros, videos familiares, talleres de cocina tradicional o incluso cuentas de Instagram dedicadas a preservar los sabores de antes. Porque cada receta es también una forma de identidad.

La cocina atraviesa generaciones, pero también se adapta. Las recetas clásicas se reinventan: menos sal, opciones sin gluten, versiones vegetarianas. Y eso no borra su valor: lo actualiza. Permite que sigan vivas en nuevos cuerpos, nuevas familias, nuevos contextos.

“Cocinar algo que hacía tu abuela es una forma de traerla al presente. De decir: ‘esto me conecta con vos’”, explica el chef e investigador Leo Pérez, que trabaja en recuperar recetas criollas en riesgo de olvido.

En un mundo cada vez más digital y fragmentado, los rituales simples como cocinar juntos, compartir un plato o recordar un sabor se vuelven poderosos. Son un idioma común entre generaciones. Un puente entre lo que fue y lo que vendrá.

MÁS ARTICULOS

ACTUALIDAD AL INSTANTE
NEGOCIOS
REDES SOCIALES
CIBERSEGURIDAD
DEPORTES
PAREJA
BODAS
ACTUALIDAD AL INSTANTE
NEGOCIOS
REDES SOCIALES
CIBERSEGURIDAD
DEPORTES
PAREJA
BODAS
ACTUALIDAD AL INSTANTE
NEGOCIOS
REDES SOCIALES
CIBERSEGURIDAD
DEPORTES
PAREJA
BODAS